El salto que confirmó a Alba García Falagán

Nueva Delhi no fue solo el escenario de una medalla de oro y otra de bronce. Fue el lugar donde Alba García Falagán confirmó algo que ya intuía desde hace tiempo: que estaba preparada para competir con todo, incluso cuando el cuerpo parecía decir basta. Allí se proclamó campeona del mundo de salto de longitud T11, en una de esas victorias que no se explican únicamente por la marca final, sino por todo lo que sucede antes de despegar.

A sus 23 años, la atleta madrileña se ha consolidado como una de las grandes referencias del atletismo paralímpico español y como una voz con personalidad propia dentro y fuera de la pista. El Premio APDM 2025 reconoce ese camino: el del talento, sí, pero también el del carácter, la constancia y la manera de entender el deporte.

“No fui a Nueva Delhi solo a competir: fui a convencerme a mí misma de que sí podía.”

Alba no necesita elevar el tono para transmitir intensidad. Habla con serenidad, pero cada palabra tiene peso. El salto que le dio el oro -4,80 metros- llegó en circunstancias límite. Minutos antes, un esguince de tobillo amenazó con dejarla fuera de combate. “Hubo dudas, hubo dolor y hubo un momento en el que todo se paró”, recuerda. El trabajo del equipo médico fue clave, pero la decisión final fue suya. “En ese instante entiendes por qué entrenas tantos años. No pensé en ganar; pensé en no rendirme.”

París, el primer aviso

Nueva Delhi no apareció de la nada. Un año antes, en el Mundial de París, Alba ya había dado una señal inequívoca de su crecimiento competitivo al conquistar la medalla de bronce en salto de longitud T11. Aquel podio no tuvo el impacto mediático del oro, pero sí un valor estructural en su carrera.

“París fue clave”, reconoce. “Me enseñó que estaba en el camino correcto, que podía competir de tú a tú en un gran campeonato.” Desde entonces, dejó de ser una promesa para convertirse en una atleta sólida, capaz de manejar la presión y de crecer cuando la exigencia se eleva. París fue aprendizaje; Nueva Delhi, confirmación.

Competir sin ver

Diagnosticada desde la infancia con amaurosis congénita de Leber, Alba ha construido su carrera aprendiendo a percibir el atletismo desde otros códigos. “El salto no empieza en la tabla, empieza mucho antes”, explica. “Empieza en el ritmo de la carrera, en la confianza con tu guía, en la memoria del cuerpo.”

Lejos de plantearlo como una limitación, lo define como un aprendizaje continuo: escuchar, interpretar, ajustar.

Esa manera de entender el deporte se refleja también fuera de la pista. En sus redes sociales muestra entrenamientos, esfuerzo y dudas, sin artificios. Hay ambición, pero también honestidad. Proceso, no pose.

Un Mundial ganado desde dentroEn Nueva Delhi, Alba fue creciendo intento a intento. “El primer salto, 4,59, me dio calma. Supe que estaba dentro.” A partir de ahí, cada carrera fue un ejercicio de control emocional. El cuarto intento, el definitivo, lo resume todo: técnica, valentía y convicción. “No fue solo la marca. Fue sentir que todo encajaba.” El oro en longitud no fue su único éxito. Junto a su guía Diego Folgado, Alba logró además el bronce en los 100 metros T11, demostrando una versatilidad poco habitual y una capacidad competitiva que va más allá de una especialidad concreta.

El valor del reconocimiento

El Premio APDM 2025 llega como un punto de inflexión. Alba lo recibe con gratitud, pero también con conciencia. “Estos premios tienen un valor enorme porque amplifican historias que merecen ser escuchadas”, afirma. “Ayudan a normalizar el deporte paralímpico y a entender que detrás de cada resultado hay trabajo, sacrificio y equipo.” No habla de sí misma en singular. Habla de entrenadores, guías, médicos y familia. “Nada de esto se consigue sola.”

Seguir saltando

Cuando mira al futuro, Alba no se precipita. Habla de Milán-Cortina 2026, sí, pero también de formación, de salud y de compromiso social. Su ambición no se limita a las medallas. Quiere que su carrera tenga recorrido más allá de la pista.

“Mi salto en Nueva Delhi no fue una meta. Fue un punto de partida”. Y esa es quizá la mejor definición de Alba García Falagán: una atleta que entiende cada impulso hacia adelante como una oportunidad para seguir creciendo y, de paso, abrir camino a otros.

Sobre la Gala Premios APDM 2025

La Gala Premios APDM 2025, que alcanza su décima edición bajo el lema “100 años de radio. 10 años dando voz al deporte”, se celebrará el próximo lunes 26 de enero, en El Beatriz Madrid Auditorio, a las 20.00 horas, en la calle José Ortega y Gasset, 29, y reunirá a destacadas personalidades del deporte, los medios de comunicación y las instituciones.

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