Unicaja, el 'seguimos' que ya suena en toda España

 Hay equipos que ganan. Y hay equipos que, además, cambian de categoría. Unicaja Baloncesto pertenece, desde hace tres temporadas, a los segundos: los que no solo levantan trofeos, sino que obligan al resto a recalibrar su mirada. El Premio APDM 2025 no se limita a reconocer, que también, un palmarés brillante; certifica una profunda transformación. La de un club que ha instalado en el baloncesto español una idea tan sencilla como difícil de sostener: competir siempre, sin perder el sentido de la realidad.

El registro de estos años no admite discusión: Basketball Champions League en 2024 y 2025, Copa Intercontinental FIBA en 2024 y 2025, Copa del Rey 2023 y 2025, Supercopa Endesa 2024. Pero lo verdaderamente singular es la continuidad. El éxito como hábito -y no como accidente- es un territorio reservado a muy pocos.

En el centro de ese territorio aparece Antonio Jesús López Nieto, presidente de Unicaja, gestor de un mensaje que en Málaga se ha convertido casi en liturgia: ambición, prudencia y un “seguimos” que funciona como vacuna contra la euforia. Un éxito que ya suena en toda España.

“Este premio nos coloca en el mapa de los que pueden pelear por todo”

López Nieto recibe el reconocimiento de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid con una lectura nítida: “la distinción tiene un gran valor precisamente porque llega desde fuera, desde el foco mediático nacional.Y porque confirma que lo de Unicaja ya no se explica solo en clave local o autonómica.Este premio nos coloca en el mapa de los que pueden pelear por todo”.

“Para nosotros es importante porque trasciende el contexto de Málaga y Andalucía. Este premio certifica que hoy se nos ve como un equipo con opciones reales de luchar por cualquier título”, subraya. Y añade el matiz que sostiene el orgullo sin caer en la grandilocuencia: “Lo que tiene valor es que, si comparas presupuestos y estructuras, el mérito es enorme. No somos un transatlántico. Pero hemos construido un modelo”.

Ese “modelo” es el concepto que recorre todo el discurso del presidente: decisiones estratégicas, coherencia competitiva y un ecosistema que protege la identidad del equipo por encima de las temporadas.

 Ganar continuamente desgasta

El dirigente conoce el reverso de los ciclos ganadores: la obligación de sostenerlos. Unicaja ha vivido una etapa de títulos que corre el riesgo de convertirse en rutina para el entorno. López Nieto lo señala con una honestidad poco frecuente en el triunfalismo contemporáneo.

“Hemos normalizado en los últimos tiempos los títulos y, a veces, no les damos la dimensión que tienen. Pero ganar continuamente es muy complicado porque desgasta. Tienes que tener una mentalidad continua, de saber pelear”, afirma. En su relato, el éxito no es una alfombra: es una cinta de correr.

Ese enfoque -hambre y prudencia, ambición sin ruido- explica también por qué el presidente insiste tanto en un mensaje que a veces se interpreta como conservador, pero que en realidad es estratégico: gestionar expectativas. “En el deporte del éxito a la decepción hay una canasta”, repite. Y la frase, más que un tópico, suena a advertencia interna.

NBA Europa, Euroliga: la gran encrucijada

El presidente cajista ha sido una de las voces más claras sobre el debate que hoy condiciona el baloncesto continental: la irrupción de la NBA en Europa y el conflicto sin resolver con la Euroliga. Dos proyectos de poder, dos modelos de negocio y un riesgo evidente: el escenario que casi nadie dice querer, pero al que se puede llegar por inercia, egos y falta de acuerdo.

“Sería un error que sobrevivieran las dos. Tendrían que llegar a un acuerdo sólido para ordenar el mapa. No puede haber cuatro o cinco competiciones europeas”, sostiene López Nieto. Y ofrece una explicación que no es solo deportiva, sino de industria: “Dividimos intereses, cargamos a los jugadores de partidos, aumentan lesiones y es difícil llenar pabellones con partidos cada dos días. Es un problema de egos. Hay que poner sentido común”.

En su radiografía aparece también la arquitectura que se ha ido insinuando para la posible NBA Europa: franquicias fijas en grandes plazas y un acceso competitivo limitado para el resto. “Unicaja nunca va a ser una franquicia fija de la NBA. Lo serán ciudades muy grandes… y luego habrá plazas por acceso deportivo”, explica, remarcando el punto esencial: cualquier reforma debe traer retorno real y coherencia de calendario. “Tiene que haber una competición con retorno económico real y una segunda fuerte para acceder. Llámalo, NBA o Euroliga, pero con sentido”.

La decisión estratégica que lo cambió todo: la ruta FIBA

Si hubiese que señalar un punto de inflexión en este ciclo, la respuesta sería 2021: Unicaja abandona el entorno Euroliga (Eurocup) y apuesta por la Basketball Champions League. En Málaga fue una decisión discutida; en Europa, hoy, es un caso de estudio. Menos desgaste, partidos con “chicha”, posibilidades reales de título y un marco más coherente con el tamaño económico del club.

“Cuando decidimos ir a la BCL no fue por el millón para el campeón; fue por el sistema de competición”, recuerda López Nieto. Y en su argumentario hay un concepto que no se negocia: sostenibilidad. “La Euroliga es preciosa para verla… pero no está diseñada para nosotros. No tenemos manta para ella”.

La frase - “no tenemos manta”- se ha convertido, sin querer, en síntesis ideológica: renunciar a la ficción de competir donde el modelo te expulsa y construir poder donde el modelo te permite crecer.

Ibon Navarro: identidad, método y un equipo por encima de los nombres

En un club que mira la estructura, el premio no olvida la pista. El ciclo deportivo tiene un nombre propio: Ibon Navarro, entrenador de un equipo reconocible en estilo y, sobre todo, en mentalidad. Intensidad defensiva, ritmo, reparto de responsabilidades y una disciplina competitiva que convierte cada partido en una obligación.

“Tenemos predisposición para aprender cosas nuevas. Los nuevos han tenido una buena acogida… pero adaptarnos lleva tiempo”, explica el técnico, consciente de que la reconstrucción —por parcial que sea— exige paciencia sin perder exigencia. “La idea se mantiene: jugar dinámico y ser agresivos defensivamente. Habrá matices, sobre todo en lo ofensivo, por las características de los jugadores. Necesitamos integrar y construir”.

No hay dramatismo en su discurso, sino una idea clara de proceso. Y ahí está la clave. Unicaja no se presenta como una obra acabada, sino como un proyecto consciente de sus tiempos, que entiende cómo se construye y, sobre todo, cómo se sostiene en el alto nivel.

Juanma Rodríguez: el mercado, la reinvención y el cuidado del jugador como ventaja competitiva

El tercer pilar del triángulo es Juanma Rodríguez, director deportivo, pieza esencial en una era en la que el talento se compra caro y se retiene aún más caro. Su diagnóstico es tan realista como ambicioso: el mercado se estrecha por la NCAA, la G-League, los contratos two-way, la irrupción de ligas asiáticas y el aumento de plantillas en Euroliga por calendarios inasumibles.

“Ahora sigues a muchos jugadores y cuando preguntas te dicen que hay cuatro equipos de Euroliga por medio”, resume. La consecuencia es obvia: los clubes como Unicaja deben competir en los márgenes… y hacerlo mejor que nadie.

Ahí aparece una idea que el propio Rodríguez eleva a categoría: el cuidado integral del jugador como valor diferencial. “Uno de los grandes éxitos del club es el trato y cuidado a los jugadores. Eso lo perciben. Y eso nos permite atraer perfiles que, de otro modo, estarían fuera de nuestro alcance”.

El director deportivo, además, verbaliza lo que en el entorno se comenta en voz baja: si Unicaja logra sostener su competitividad tras un verano de cambios, el mérito del cuerpo técnico será monumental. “Si este año no tenemos más dificultades, habría que ponerle una estatua al cuerpo técnico”, llega a decir, en una frase que es elogio y alerta al mismo tiempo.

Un premio a un modelo

El Premio APDM a Unicaja Baloncesto no es un broche. Es una validación. La confirmación de que el proyecto cajista ha dejado de ser una magnífica excepción para convertirse en referencia: por títulos, sí, pero sobre todo por método. Por saber dónde competir, por qué competir y cómo sostenerse sin traicionarse.

López Nieto lo expresa con una mezcla de ambición y prudencia que define al club: “Hay que soñar día a día”. Y ese sueño, en Unicaja, ya no suena a deseo. Suena a sistema. A una forma de estar en el baloncesto que hoy, por fin, también se reconoce desde fuera: Unicaja no solo gana. Unicaja ya está, de pleno derecho, en el grupo de los que pueden pelear por todo. Y eso, con el presupuesto como frontera, es quizá el mayor de los títulos.

 

Sobre la Gala Premios APDM 2025

La Gala Premios APDM 2025, que alcanza su décima edición bajo el lema “100 años de radio. 10 años dando voz al deporte”, se celebrará el próximo lunes 26 de enero, en El Beatriz Madrid Auditorio, a las 20.00 horas, en la calle José Ortega y Gasset, 29, y reunirá a destacadas personalidades del deporte, los medios de comunicación y las instituciones.

#10GalaPrensaDeportivadeMadrid

 

Compartir